+10000
Raymond Buys, de 15 años, murió luego de permanecer en un campamento donde sus padres lo enviaron para que se “volviera hombre”.Gerhard Oostuizen, de 19 años, declaró que “Ray” era encadenado cada noche a su cama, se le negó permiso para ir al baño y en una ocasión fue obligado a comer sus propias heces. También relató que su compañero fue golpeado con tablas, mangueras y palos.Espero de todo corazón que los padres quisiesen de verdad a su hijo, pues no se merecen tormento menor que el de haberlo perdido y el ser responsables de ello. Malditos hijos de la gran puta.
A éstas mierdas nos lleva el dogmatismo y el fervor religioso. La intolerancia y la homofobia.
Me cago en dios, estás cosas me desesperan.




